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La pregunta del precio suele venir con trampa: no hay un “precio estándar” porque una escalera volada no es un producto de estantería. Es una solución a medida donde el coste depende más de estructura, montaje y detalles que de que “sea volada”.

Aquí tienes una forma realista de entender el presupuesto: qué lo dispara, qué lo puede contener y qué información necesitas para pedir una propuesta que no sea una cifra al aire.

Por qué es tan difícil dar un precio único

En escaleras voladas, dos proyectos que “se parecen” en fotos pueden tener presupuestos muy distintos por motivos que no se ven:

  • El soporte existente permite anclar sin grandes refuerzos… o no.
  • El acabado parece similar, pero el sistema interno cambia.
  • La barandilla y los remates pueden duplicar complejidad.
  • El acceso a obra y el montaje no siempre son iguales.

Por eso, más que “cuánto vale”, lo útil es entender de qué depende.

Los 7 factores que más influyen en el precio (de verdad)

1) Estructura existente y necesidad de refuerzo

Este es el factor numero 1. Si el soporte no está preparado, hay que reforzar. Y reforzar puede implicar:

  • Abrir y rehacer parte del muro.
  • Integrar estructura metálica oculta.
  • Replantear arranque o configuración para repartir cargas.

Cuando alguien dice “quiero una escalera volada como esta, pero sin obra”, normalmente está ignorando este punto.

2) Geometría: recta, con giro, con descansillo…

Una escalera recta suele ser más sencilla que una con giro o soluciones especiales. Los giros no solo afectan al diseño: afectan a cómo trabajan cargas, a plantillas, a fabricación y al montaje.

3) Número de peldaños y dimensiones

No es solo “cuántos peldaños”. Importa:

  • Ancho (sensación de presencia).
  • Vuelo (cuánto “sale” el peldaño).
  • Espesor y rigidez (sensación de firmeza).
  • Longitud total y necesidad de apoyos adicionales.

4) Material y acabado del peldaño

El acabado no es un “skin”. Puede condicionar:

  • Peso.
  • Sistema de fijación.
  • Remates y tolerancias.
  • Mantenimiento y envejecimiento estético.

En la práctica, elegir material sin mirar el sistema suele llevar a cambios de última hora.

5) Barandilla (o ausencia de ella)

La barandilla puede ser:

  • Un elemento de seguridad, sí.
  • Pero también un elemento que exige precisión, anclajes, remates y coordinación con el resto.

Y si el objetivo es “máxima limpieza visual”, a veces se encarece porque se eliminan soluciones sencillas y se pasa a soluciones más exigentes.

6) Montaje y accesos a obra

El montaje puede cambiar mucho según:

  • Accesos (escalera provisional, ascensor, huecos).
  • Si se trabaja en vivienda habitada o en obra abierta.
  • Coordinación con otros gremios (pavimentos, pintura, electricidad).

En escaleras a medida, la logística cuenta más de lo que parece.

7) Nivel de personalización y detalle

El coste sube cuando se busca:

  • Integración perfecta con el espacio (encuentros, remates, continuidad).
  • Soluciones “invisibles” (lo invisible casi siempre requiere más precisión).
  • Ajustes por obra existente (nunca está tan recta como el plano).

Qué suele encarecer vs qué suele simplificar

Tiende a encarecerTiende a simplificar
Refuerzo estructural necesarioSoporte viable sin grandes intervenciones
Giros, cambios de dirección, soluciones especialesTramo recto bien dimensionado
Acabados delicados con remates complejosAcabado robusto y coherente con el sistema
Barandilla con alta exigencia estética “invisible”Barandilla funcional bien resuelta
Accesos difíciles / vivienda habitadaObra con acceso cómodo y margen de montaje
Ajustes por irregularidades en obra existenteHueco bien replanteado y preparado

Cómo pedir presupuesto sin perder tiempo (y sin sorpresas)

Si pides presupuesto con “quiero una escalera volada”, te devolverán una cifra genérica o te harán 20 preguntas. Mejor: adelanta lo que de verdad define el coste.

Checklist de información útil

  • Altura total suelo a suelo y medidas del hueco.
  • Fotos del espacio y del soporte (pared/estructura).
  • Si hay reforma prevista (y qué se va a tocar).
  • Preferencia de tramo (recto, con giro, con descansillo).
  • Necesidad de barandilla (sí/no y tipo aproximado).
  • Acabado deseado (madera/metal/mixto) y estilo.

Con esto, ya tiene sentido que te orienten hacia modelos y soluciones de escaleras voladas que encajen con tu caso (no con una foto de Pinterest).

“¿Entonces es siempre más cara que otras escaleras?”

No necesariamente.

En muchos casos el coste depende más de:

  • El sistema estructural requerido.
  • La dificultad de montaje.
  • La barandilla y remates.

Hay proyectos donde una escalera volada bien planteada es perfectamente viable, y otros donde se encarece porque se está peleando contra la realidad del soporte existente.

La decisión inteligente no es “quiero la más barata”. Es “quiero la que tenga sentido con mi espacio y mi uso”.

Si estás comparando opciones

Estás en fase de decisión, lo más útil es ver soluciones reales y hablar en términos concretos:

  • qué soporte tienes
  • qué nivel de limpieza visual buscas
  • qué uso va a tener la escalera
  • qué margen de obra aceptas

si quieres que te orienten con criterio (sin presupuestos al aire), lo mejor es pedir una propuesta a medida con tus medidas y fotos, y así comparar opciones con base real.